A.B. Cop Air Bike

Si les digo que A.B Cop Air Bike (Sega, 1990) es una de las recreativas menos conocidas de Sega sepan que no lo hago de manera gratuita, ya que se lo puedo demostrar. Busquen en Google, que solo encontrarán un par de vídeos en Youtubey algo de escasa información en la página de Wikipedia.

En vista del resultado, aún me ando preguntando cómo un juego como este no ha sido capaz de perdurar de mejor manera en la memoria de los jugadores. ¿Será que la competencia contra gigantes tragamonedas de Sega como Mónaco GP, G-Lock o GP Rider le hizo quedar relegado al olvido? Lo cierto es que no se me ocurre otra explicación, y no crean que me convence del todo. No creo que exista justificación para que A.B. Cop Air Bike no haya sido nunca portado a ningún sistema doméstico, ni incluido en ningún recopilatorio, ni que esté disponible para móvil o tablet. Injusticia es la palabra que viene a mi mente de manera irremediable, porque viendo el gran juego que es, nada de esto se entiende. Déjenme que les ayude a entender el porqué.

Cabinet original

Cabinet original

A.B. Cop Air Bike sigue siendo a día de hoy una propuesta tremendamente alocada, única en su género y sorprendentemente divertida por directa y sencilla. Hablamos de un juego arcade, así que sí, estas deben ser premisas básicas para asegurar un buen éxito. A.B. Cop Air Bike va sobrado de todo ello; es un juego hipervitaminado en todos estos aspectos.

Nos subíamos (literalmente) a la moto de un policía futurista, un Air Bike Cop que se dedica a patrullar las calles de la ciudad en su cacharro hoverboard. Con una mecánica que fusila – pero mejora – sin pudor la de Chase HQ (Taito, 1988), nos encontramos un juego de conducción arcade al que da vida un cabinet similar al de Hang On (Sega, 1985) o Racing Hero (Sega, 1989), donde el movimiento en pantalla se plasma a través de los volantazos del manillar. Solo teníamos dos elementos posibles que accionar: el acelerador y el botón de salto, principal novedad del juego.

La forma de jugar es sencilla: tendremos que conducir nuestra moto por una urbe futurista, pilotando a más de 400 Km/hora e intentando no chocar contra el tráfico o el mobiliario en pos de no retrasarnos en nuestra persecución. No importa cuántas veces  choquemos o nos salgamos del camino, porque aquí no hay barra de vida, sólo una cuenta atrás que señala el tiempo límite que tenemos para completar los objetivos de cada nivel.  A.B. Cop Air Bike es un juego directo en el que prima la rapidez y la velocidad. No hace falta pedal de freno para nada.

El plantel de enemigos es tan bizarro como divertido: atracadores de bancos con pinta de haber salido de Hero Quest, monstruos biogenéticos fugados de un laboratorio, una banda de ninjas-ladrones guante blanco, payasos de circo que se dedican a los secuestros exprés, o una organización de robots que planea dar un golpe de estado.  No se puede pedir más. ¿Y cómo pretende el juego que les paremos? Pues a hostiazo limpio.

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Podrían salir en cualquier Mortal Kombat

Tenemos 60 segundos para dar caza a un número determinado de malhechores, a los que tendremos que acechar con nuestra súper moto lo más rápido posible y embestir para destrozarlos. Simple y efectiva, la idea del juego funciona a la perfección como vía para desatar el caos por la ciudad y avanzar en el juego. Explosiones, accidentes más que mortales y salidas de pista bastante cómicas son las recompensas visuales que tendremos si hacemos bien nuestro trabajo policial. Cuando hayamos acabado con la totalidad de la banda, el juego nos invitará a combatir con un final boss, la principal novedad que A.B. Cop Air Bike aportaba a este género de conducción. Tendremos que reducir a cero su barra de energía usando la misma técnica que hasta ahora, sólo que el combate será algo mas difícil, ya que nos pondrán bastantes trabas de cara a evitar que les alcancemos. El dominio del salto y nuestra capacidad de anticipación serán fundamentales si queremos tener éxito en la batalla final de cada nivel.

Y es que aunque antes hacía referencia a la posibilidad de saltar de la moto, quizá sería más apropiado decir que puede volar. Cada vez que accionamos el botón de salto atravesaremos los aires de una manera tan espectacular como efectiva, lo que nos servirá para esquivar los numerosos obstáculos que los enemigos usan para evitar que les alcancemos o para infligir más daño si les golpeamos en plena caída. Correr lo más rápido posible, esquivar a golpe de cadera y saltar, no hay mucho más que aprender para jugar.

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Todos los jefes finales saben conducir de espaldas

A.B. Cop Air Bike es un juego muy agradable a la vista. Sus escenarios son muy variados (pasaremos por ciudades, por zonas de agua, desiertos y hasta un gigantesco túnel lleno de colores) y poseen el colorido típico de muchos arcades de Sega, haciéndonos recordar en especial a Space Harrier (Sega, 1985) por su paleta de colores y por sus efectos gráficos. Las melodías rápidas que el juego nos propone encajan a la perfección en la acción desbocada que se muestra en pantalla, aunque pasa bastante desapercibida en pos de los efectos de sonido, sobre todo el de aceleración de la moto y el de choque. Será lo que más oigamos cuando juguemos al juego, señal de que avanzamos por buen camino.

Si nos fijamos en su duración no podemos obviar que se trata de un juego corto, como cualquier buen arcade de moneditas de la época. Posee 6 fases con una curva de dificultad desequilibrada – mortal en los últimos niveles cuando los alcanzamos por primera vez – pero nada difícil de superar cuando hayamos jugado unas cuantas partidas. Como ocurría en muchos de sus coetáneos,  la fase final nos llevará a combatir de nuevo con todos los jefes finales que ya habíamos encerrado en la cárcel, y por último con el responsable de haberlos liberado a todos de allí. Todo es tan excéntrico que es mejor que, si se animan, lo vean con sus propios ojos (por reservarles alguna sorpresa graciosa). No esperen grandes argumentos, que el juego no los necesita para nada, y ustedes tampoco.

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Tenemos por tanto un juego de acción frenética, basado en una premisa de esas que amamos muy fuertemente por alocadas y divertidas, poseedor de una mecánica de juego accesible desde el primer minuto y capaz de darnos horas – o minutos – de diversión a raudales. Hoy sería acribillado por corto y repetitivo, por ser una de esas propuestas tan directas y demoledoras como grande es el recuerdo que muchos guardamos de estos desarrollos. No hay nada mejor que un juego de este estilo para descargar algo de adrenalina de una manera divertida y diferente, cuestión que en A.B. Cop Air Bike ya se daba en aquellos – añorados a veces – años 90.

El juego está disponible en alguna versión de MAME, aunque si les soy sincero creo que la pantalla del ordenador no es capaz de representar de manera fehaciente la experiencia que suponía ponerse a los mandos de la moto voladora durante los 10 minutos que podía durar una partida. Como aliciente adicional, si éramos capaces de batir determinada puntuación, el juego pondría a nuestra disposición una fase de bonus adicional sólo al alcance de los más rápidos y certeros a la hora de atropellar maleantes.

La pena me embriaga al recordar esta joyita de Sega, y espero que estas letras les animen a recuperarla del olvido, si es que pueden. SI no lo conocieron en su época quizá ya no estén a tiempo de poderlo retomar, así que ojalá ahora estén diciendo algo así como: ¡Sí, joder, este era el juego ese del que ya no me acordaba! Será difícil por lo poco conocido que es (sigo sin explicármelo). Ojalá me equivoque.

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Publicidad de A.B. Cop Air Bike (Sega Amusement Machine Guide,1990)

Si alguna vez entran en uno de los pocos salones recreativos que deben quedar y se cruzan con un mueble de A.B. Cop Air Bike, no se lo piensen dos veces: dejen a un lado el de Out Run, el de Rad Mobile o el de Thunder Blade, que ya los tienen muy vistos, y échenle un vistazo a este juego tan injustamente tratado porque soy capaz de apostarme mi FIFA 06 a que conducir esa moto voladora les enganchará desde los primeros saltos y atropellos. A mi aún me tiene enamorado, y han pasado ya 23 años. Joder, qué viejo soy.

Ricardo Suárez

Psicólogo especializado en tecnología y seguridad que se gana la vida hablando sin parar. Aficionado a los videojuegos y a cualquier cosa que implique pura y sencilla competición. Colaborador ocasional en Spherasports.com y Jot Down Spain. Siempre lleva traje.

  1. RetroMaquinitas

    Pues no, no lo conocía. Y visto el colorido, el vídeo de Youtube y sus enemigos finales, debía ser la ostia (con perdón) en su día. Me imagino como sería el primer salto que alguien pegó en una recreativa de estas y debió alucinar en 1990.

    Una lástima que quedase realmente relegada al olvido; aunque quizás nunca conozcamos las respuestas tras grandes preguntas como esta, no creo que andes tan lejos de la realidad. Hang On y sus diversas adaptaciones a las nuevas plataformas seguramente le quitaron el espacio que podría haber ocupado. Lo que no ocuparán nunca será el espacio de tu nostalgia.

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  2. Yova Turnes

    Yo tampoco tengo el gusto de haberla conocido, y mira que me encantaban este tipo de recreativas de motos. Recuerdo una de motocross que era mi favorita y por supuesto la mítica Hang On.

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  3. Mith

    Las motos nunca las exploré demasiado, pero al Super Hang On le di muchísimo, aún tarareo sus melodías.

    Lo de los jefes finales me ha chocado bastante, no me esperaba ese toque “shmup”.

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