Los independientes en Madrid Games Week

Cuando fui a principios de mes al Madrid Games Week tenía claro cuál era mi objetivo: jugar a los juegos independientes españoles y aprovechar para hablar con sus creadores. Desde que hace dos años Made in Spain Games montara un pequeño stand con unos pocos títulos la representación de este tipo de juegos no ha hecho nada más que crecer. Espero que el año que viene se mantenga esa progresión.

Este año había cuatro stands donde se podía jugar a los juegos indies. Estaban Made in Spain Games, Gamelab, Badland y PlayStation Talents. Había en total casi 100 juegos diferentes, propuestas muy variadas tanto en géneros y plataformas como en la calidad de la producción. En el concurso de PlayStation Talents había proyectos que en su mayoría no pasaban de una fase de concepto. Pero en los otros stands había proyectos más acabados; de hecho, algunos ya estaban publicados o les quedaba poco para ser lanzados. Por tanto era una buen lugar para hacerte a la idea del estado del desarrollo independiente en España, sobre todo si charlabas con los desarrolladores.

La situación de cada uno de ellos era muy diferente. Había personas que llevaban años trabajando en la industria, en empresas más grandes y que habían decidido probar suerte en solitario. Otros trabajan de otra cosa pero por afición desarrollan videojuegos. También están los estudiantes de algún máster o grado de desarrollo que están dando sus primeros pasos en la industria, a los que acompañan jóvenes autodidactas que han decidido aprender sin pasar por las aulas.

Para casi todos el objetivo es la supervivencia. Pese al optimismo de los desarrolladores, la situación de la mayoría es difícil. Seguramente para algunos su juego presentado en Madrid Games Week será el último: habrá quien no consiga acabar su proyecto. La mayoría son equipos que deciden embarcarse en la producción de un juego demasiado grande. Todavía hay estudiantes que salen de la universidad queriendo hacer el próximo Zelda o el próximo World of Warcraft.

La parte positiva es la gran cantidad y calidad de juegos mostrados en la feria. Año a año se nota ese crecimiento, que sin ser un fenómeno único en España es una oportunidad para consolidar una industria verdaderamente fuerte en nuestro país. Una industria que debiera ir acompañada de una verdadera madurez del medio, desde tres pilares fundamentales: los creadores, el público y la prensa. Mientras tanto haremos bien en aprovechar y jugar juegos como el espectacular Rise & Shine, el divertido 8 Days, el bellísimo Astra, el curioso Moons of Darsalon, el exigente A Hole New World, el curioso Caléndula, el interesante The Guest, el loco Unfair Jousting Fair y el sencillo Cerulean Moon.

Ricardo Lázaro

Madrileño, historiador del arte y fotógrafo. Desde hace unos años escribe sobre videojuegos donde le dejan, incluyendo The Vault, Vadejuegos, ABC, Ecetia, Gamikia y Fase Extra Magazine, y hace las veces de fotógrafo para Deus Ex machina.

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