¿Salvamos los juegos de la CD-i?

RetroMaquinitas y DelaHoz debaten en este Duel Ex Machina sobre la calidad de los juegos del híbrido entre consola y plataforma multimedia Philips CD-i. ¿Es salvable alguno de los juegos de esta plataforma? ¿Ha tenido juegos que deberían ser recordados? El debate sobre este peculiar sistema doméstico y sus videojuegos está sobre la mesa de Deus Ex Machina.

No, por Marçal Mora (Retromaquinitas)

Cuando escribí el artúclo sobre CD-i que se publicó en Retromaquinitas afirmé que “en mi humilde opinión, no hay un solo juego que valga la pena” [en su catálogo] nunca pensé que el señor De La Hoz (que sí, que es un señor) aparecería con fuego en los ojos indignado cual fanboy con dicha afirmación. El problema probablemente sea que mi apreciado compañero lleve demasiado tiempo seguido jugando a la CD-i – y esto que nuestros padres ya nos avisaban que eso podía ser malo.

El punto es, todos los sistemas tienen algún juego decente – bueno, quizás la R-Zone no lo tenga – pero eso es cierto cuando comparamos, de forma endogámica, con el propio sistema. Es decir, Burn:Cycle seguramente sea un buen juego. Dragon’s Lair tenga su encanto o su originalidad, aunque no sea más que una adaptación de un juego ya existente desde hacía diez años. Incluso me atrevería a decir que Voyeur tiene su punto. Pero eso es cuando los situamos al lado de las dramáticamente tristes apariciones de Link y Mario en la CD-i, de juegos realmente injugables como Video Speedway o de las enciclopedias interactivas de las que gozaba el sistema. Y cuidado; muchas de esas enciclopedias eran más interactivas o más jugables que algunos de los títulos que llamaríamos decentes para esta desafortunada consola, cuya interacción se centraba, básicamente, en tomar una elección para ver la escena de vídeo que le seguía. Así, ad infinitum.

Vamos a situarnos. La CD-i cuenta entre sus contemporáneas a la Super Nintendo, a la Mega Drive – Mega-CD incluido – a la Neo-Geo, a la Turbografx (y CD), a los primeros IBM compatibles e incluso cuenta con la NES en sus inicios y con la Saturn o la 3DO hacia el final de su vida útil. ¿Cuántos juegos de estas plataformas pondríamos por delante del catálogo entero de la CD-i? ¿Decenas, centenas, miles?

ZeldaCDiBoxes

En mi opinión, disfrutar con el sistema es posible puesto que, al fin y al cabo, puede reproducir CDs de música. Bromas aparte, para hacerlo con sus juegos hace falta cambiar completamente nuestro marco de pensamiento. Darle la vuelta a nuestro cerebro y redefinir la palabra “bueno”, puesto que los juegos “buenos” para la CD-i son esos que no son tan horribles como el resto. El efecto secundario de esta recalibración cerebral es claro: los juegos que ya son malos de por sí se convierten en algo absolutamente deprimente. Como en todo, es cuestión de dónde ponemos nuestro nivel. El mío – que no considero exigente – no lo pasa ni uno de sus juegos.

Sí, por Rodrigo De la Hoz

Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá.

Nada más apropiado que citar al malquisto Goebbles para acudir en defensa de un sistema TAN repudiado y ninguneado como el CD-i de Philips, donde a base de repetir una y otra vez que este híbrido (ora sistema de entretenimiento multimedia, ora extemporánea consola de videojuegos) sólo nos legó adaptaciones infames de Zelda y casposos títulos en full motion video, que la gran mayoría ha acabado por creérselo sin haber comprobado siquiera in situ sus luces y sombras.

Si nos parásemos un segundo a pensar en lo absurdo de considerar Playstation porca basura por culpa de Bubsy o ignorar el buen puñado de cartuchos brillantes que aparecieron en Atari VCS2600 sólo porque ET estuvo a un pelo de cargarse la industria del videojuego, no veo causa para insistir en quemar a la bruja; igual descubrimos un bellezón bajo la caperuza.

Para empezar, el género de shooter sobre raíles y light guns que evolucionaron partiendo de las galerías de tiro ya eran muy populares tanto en arcades como equipos caseros de laser-disc. Aquí, Cd-i se aprovechó de su excelente calidad de vídeo (utilizando un cartucho decodificador que más tarde vendría integrado) para portar clásicos de American Laser Games como Mad Dog McCreeCrime Patrol o Who Shot Johnny Rock?

1A falta de una tecnología asequible o todavía en pañales para interactuar con 3D en tiempo real, muchos estudios se sirvieron (involuntariamente o no, pero esa es otra historia) de cierta estética low cost para darle ese aire Tromaville a buena parte de producciones cuyo mayor atractivo consistía en formar parte literal de un show televisivo de serie-b. ¡Que me aspen si eso no les supone motivo suficiente como para hacerse con este cacharro!

Ya fuera combinando mecánicas puramente 2D, puzzles o entornos pre-renderizados (muchos de ellos desarrollados en flamantes estaciones Silicon Graphics), ahí tenemos joyas como Thunders in Paradise (¡Hulk Hogan!), VoyeurBurn Cycle7th GuestLost EdenCreature ShockIncaChaos Control y su secuela Solar CrusadeMyst o The Lost Ride, pionero en utilizar tecnología seamless branching para videojuegos. Aunque buena parte de su catálogo también se podía encontrar en competidores directos como 3DOSaturnPSX o el propio PC (y es incontestable que dichas consolas gozaban de un hardware muy superior), algunas de las mejores encarnaciones se dieron en la máquina de Philips. Obviamente, defender lo citado trasciende cualquier plataforma; eran juegos muy por debajo de sus aspiraciones como entretenimiento interactivo definitivo y además sufrieron de obsolescencia en un corto espacio de tiempo. Algunos popes del medio los citan como trágico inicio de una obsesión por mimetizar cine y videojuegos, mientras que una mirada libre de prejuicios sorprenderá al más reacio. En el fondo son tremendamente divertidos.

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Aprovechando la estela de producciones animadas que también fueron adaptadas como Dragon´s Lair o Space Ace, existen propuestas muy similares como Escape from Cybercity (compuesto por extractos del legendario Galaxy Express 999) o Brain Dead 13, aventuras gráficas point n click como Secret Mission y una reseñable colección de títulos meramente 2D de los cuales destacan los preciosistas arcades de SPC Vision/The Vision Factory (The Apprentice, Steel MachineDimo´s QuestAlien Gate) junto al extremo beat´em up Mutant Rampage Body Slam. Ya es irónico que las espléndidas FMV animadas de éste fueran realizadas por Animation Magic, mismo estudio responsable de aberraciones en esos juegos de Zelda que acabaron por estigmatizar la consola para los restos.

Teniendo un catálogo inversamente proporcional al tamaño de su maltrecha reputación, aún me queda un as en la manga para recomendar CD-i. Tengan en cuenta que por contexto he pasado por alto un más que digno montón de enciclopedias, guías, musicales interactivos, conversiones de clásicos como Flashback o Defender of the Crown y un largo etcétera de adaptaciones basadas en juegos de tablero y azar. Si aun así todo lo citado no les vale, aquí mis dos céntimos: Monty Python Invasion from the Planet Skyron.

¿Cómo? ¿Que no encuentran ni un mísero youtube de esta cumbre del dadaísmo electrónico?

Tendrán que hacer como servidor y comprar una máquina, sólo así entenderán porqué yo por ésto MA-TO.

invasion
  1. _~lee~_

    Yo estoy con Mith. Pero cuidado, no lo digo solo con la CD-i, la Virtual Boy de Nintendo para 20 juegos que tiene no salvo ninguno.

    Puede que nos divirtiera y algún juego tenga algún sentimiento especial nuestro, pero si no existiera, nadie la hubiera echado en falta.

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