Policenauts

Dice Hideo Kojima en Extra Life: 10 videojuegos que han revolucionado la cultura contemporánea (Errata Naturae, 2012) que su cuerpo se compone en un 70% de películas. También lo dice en su cuenta de Twitter, por si no han comprado el libro y no se fían de lo que les digo. De una forma u otra esta afirmación no extrañará a quien haya jugado a algunas de sus obras, sabedor por tanto del gusto del autor por lo cinematográfico.

En el citado libro el amigo Hideo nos explica qué películas son sus preferidas, cuáles han ejercido una gran influencia en el desarrollo de sus videojuegos. La gran evasión (John Sturges, 1963), Con la muerte en los talones (Alfred Hitchcock, 1959), Zombie (George A. Romero, 1978) 1997: Rescate en Nueva York (John Carpenter, 1981) o El Planeta de los Simios (Franklin J. Schaffner, 1968) son algunos de los largometrajes señalados para, en la reseña que dedica a cada uno de estos films, explicar cuánto de esas películas usó en el desarrollo de su obra más conocida, Metal Gear (Konami, 1987), tanto en el original como en sus diversas iteraciones. Sí, dice Kojima que hay algo de todas esas películas en Metal Gear, y aunque el asunto les pueda parecer curioso les adelanto que no se pierden absolutamente nada, aunque los más curiosos disfrutarán descubriendo coómo Kojima calza sin pudor dentro de su obra aspectos de estos largometrajes que han pasado a la historia. Cosas de los gurús.

El creador japonés, ahora convertido en tuitstar fotógrafo de comida, vive desde hace años de las rentas. Donde digo rentas quiero decir “Metal Gear”. En estas parece haber olvidado el resto de su obra, juegos que sin tener el reconocimiento y fama de su principal y admirada obra no parecen merecer el olvido al que su creador los ha relegado con el paso del tiempo. En esos videojuegos también había mucho cine – mucho plagio dirán algunos – pero sobre todo una buena demostración de su maestría a la hora de escribir historias, algo que por desgracia parece haber ido perdiendo según han ido pasando los años – y aumentado los Metal Gear -. La ausencia de películas como Terminator (James Cameron, 1984) o Blade Runner (Ridley Scott, 1982) en su texto es tremendamente llamativa, ya que ambas son usadas como pilar fundamental para la creación de Snatcher (Konami, 1988), uno de sus juegos más reconocidos. ¿Será que el homenaje/plagio tan obvio que suponen ya no es del agrado del creador? Sea como fuere, a servidor lo que le ha cabreado de ese texto es no sólo que no hable de Snatcher, uno de mis juegos favoritos de todos los tiempos, sino que no haga referencia a la película  Arma Letal (Richard Donner, 1987), esa buddy movie que le sirvió de inspiración para los personajes protagonistas de Policenauts (Konami, 1994), la que es sin lugar a dudas su obra más desconocida para el público.

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Joe Pesci no tiene alter ego en Policenauts. Una pena.

Policenauts cuenta la historia de Jonathan Ingram, un exagente de la ley que formó parte del cuerpo de élite de policías espaciales destinados a Beyond, la primera colonia humana fuera del planeta tierra. Un extraño accidente hace que Jonathan se pierda en el espacio sin que nadie pueda hacer nada por salvarle. 25 años después su cápsula de salvamento es recuperada: Jonathan está vivo gracias al sistema de hibernación de la nave. El tiempo no ha pasado por él, pero sí para el resto del mundo. Establecido ya como detective privado recibe la visita de la que fue su prometida años atrás: Lorraine, que se casó con otra persona al creer que Jonathan había muerto. Ahora necesita su ayuda ya que su marido ha desaparecido en extrañas circunstancias en Beyond. Allí le espera Ed Brown, su mejor amigo y compañero en el cuerpo de Policenauts, así como el resto del cuerpo de policías espaciales, personajes a  los que la vida ha tratado de diferente forma en este cuarto de siglo.

El juego es una evolución natural de la premisa jugable de Snatcher, la anterior producción de Kojima. Donde el primer juego era una aventura gráfica basada en el texto en la que las elecciones se hacían mediante menús preestablecidos, Policenauts es una verdadera aventura point & click adaptada de una manera ágil a las consolas (en la versión PlayStation se podía jugar incluso con ratón, un periférico que tuvo poca éxito en la gris de Sony).

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Gráficamente el juego es impecable, dentro del poco margen en el que se mueven las aventuras gráficas. No le hace falta alardear ni presumir en este sentido, así que su factura técnica es ejecutada mediante imágenes fijas que adoptan un estilo anime muy marcado que funciona a la perfección para las fases de exploración. Manejaremos el típico  cursor para ir chequeando tanto personajes como escenarios y así ir descubriendo los secretos de cada una de las zonas por las que investiguemos. Estas fases se alternan con secuencias de video pregrabadas que con un estilo muy desenfadado conforman los hilos conductores de la trama que se nos está presentando. Están hechas con mucho detalle y parecen una verdadera serie de animación.

Hay una tercera variación en la forma de jugar Policenauts que corresponde a las secuencias de disparo. La evolución de las escenas de acción que ya poseía Snatcher también se hace patente en este juego, ya que donde antes existía una rejilla de 3×3 posiciones para realizar los disparos ahora podemos apuntar a cualquier zona de la pantalla, de manera similar a la que lo haríamos si jugamos cualquier FPS que se precie. La versión de Saturn de Policenauts permitía jugar estos segmentos del juego con pistola de luz, la oficial de SEGA para la consola. Tanto con pistola como usando el puntero la precisión y los reflejos son clave en estas escenas. Hacerlo mal implicará ver el mensaje de Game Over en la pantalla. Las secuencias de acción son abundantes y están bastante bien hilvanadas con el devenir de los actos del juego, cosa que se agradece para dar consistencia al componente narrativo del videojuego, su verdadera y única razón de ser.

Kojima y su gusto por la mirilla laser

Kojima y su gusto por la mirilla laser

Policenauts  va encadenando escenas y situaciones que nos introducen en la trama de manera gradual, en algunos momento demasiado lenta, pero que conforma una historia de ciencia ficción futurista (o no, porque parte del juego se desarrolla en 2013) en la que Kojima deja su impronta como guionista de una manera muy patente.

Todo en Policenauts es puro Kojima, desde la inclusión de escenas ridículas en las que podremos decidir si tocar los pechos a los personajes femeninos del juego, hasta la incorporación de temas tan manidos posteriormente por el autor como la presencia de mega-corporaciones armamentísticas ligadas a los gobiernos de las naciones, el tráfico de órganos, drogas, modificación genética, desmembramientos… Como detalle curioso, uno de los personajes en los que nos apoyaremos en nuestra misión será Meryl Silverbough, la misma que años después ayudaría a Solid Snake en su trabajo en Shadow Moses Island… ¿O fue antes?

La música en Policenauts es quizá el aspecto en el que más destaque, siendo capaz de trasmitir con mucha fidelidad el sentimiento de indefensión en el espacio que el juego – y su argumento – necesita proyectar en muchos momentos, así como el frenetismo de las múltiples escenas de acción que bañan la trama a través de sus siete capítulos. El trabajo de Motoaki Furukawa, trabajador de Konami al que Kojima recluta para sus producciones desde sus comienzos en la empresa, es aceptable. La banda sonora del juego se ha editado en varias ocasiones, teniendo bastante éxito en tierras niponas.  Por aquí ni la hemos olido. Ojo a la melodía principal del juego, ya que contiene otro guiño a Metal Gear Solid.

Capítulo aparte merecen las voces del juego, un elemento verdaderamente importante en los juegos de este género que aquí ha sido cuidado al detalle. Por desgracia es muy difícil disfrutar de esta faceta en todo su esplendor, ya que todas las pistas de audio están grabadas en japonés. Aún así se nota el cuidado que Konami quiso poner en este apartado.

Como decíamos antes, Policenauts es quizá la obra más desconocida de Hideo Kojima por un motivo obvio: nunca salió de Japón. Aunque se llegó a anunciar su conversión y adaptación para el mercado americano en su versión para Sega Saturn, llegando a ser colocado varias veces en distintos catálogos de próximos lanzamientos, aquello nunca se produjo. Aquello resultó raro, ya que a mediados de los 90 el ritmo de lanzamientos de juegos japoneses fuera del país era elevado. Konami aducía problemas en el doblaje y la sincronización de textos, pero nunca se supo con certeza qué ocurrió para que la conversión se descartara. Sea como fuere el asunto concluyó con la decisión de Konami de no lanzar finalmente el juego en Norteamérica, haciendo que no existiera traducción oficial del juego. Aún así Kojima empezaba a granjearse una fama considerable como creador, haciendo que su nueva obra fuera objeto de deseo de los jugadores occidentales.

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Hideo, ese adorable cerdo…

Policenauts fue, hasta el año 2009, un título injugable por cuestiones idiomáticas. Sus textos y voces en japonés impedían al mundo entero disfrutar de la aventura de Hideo Kojima. Aunque su fama le precedía y se afirmaba que el juego era muy bueno pocos eran capaces de afirmar si Policenauts era en realidad lo que se esperaba de él o no. El interés por la obra del creador japonés era creciente, máxime después de la publicación de Metal Gear Solid (Konami, 1998), juego que sí se publicó en todo el mundo y que a día de hoy está considerado como uno de los mejores juegos de todos los tiempos. Algunos se animaron a hacerse con alguna copia japonesa de Policenauts para comprobar por sí mismos sus virtudes. La versión original de Policenauts se lanzó en NEC PC-9821 en 1994, pero no fue hasta 1995 cuando con el lanzamiento de las versiones para 3DO, Playstation y Saturn el juego pudo empezar a ser importado desde Europa y EE.UU con mayor facilidad.

Los que intentaban superar la barrera del idioma – y estaban dispuestos a gastarse una buena suma de yenes – encontraban un juego difícil de seguir por la profundidad de la historia, aunque eran capaces de avanzar con facilidad debido al género al que está adscrito. Sólo había que abrir todos los menús, seleccionar todas las opciones, esperar a que el juego avanzara. Y así muchos se apañaron y maljugaron Policenauts hasta llegar a la fase de la desactivación de la bomba. Ay, la bomba.

En un momento bastante avanzado del juego nos enfrentamos a uno de los puzles más famosos de la historia del videojuego, y no precisamente por divertido, sino por cabrón y complicado. Nuestro compañero no dará las explicaciones necesarias y precisas para desactivar una bomba en una tienda de bolsos, algo prácticamente imposible de hacer sin manejar el japonés – diría que oral y escrito, ambos – de una manera más que avanzada.

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Lo terror hecho bomba

Todo parecía indicar que nos quedaríamos sin disfrutar de Policenauts hasta que el día del 48 cumpleaños de Hideo Kojima, en el año 2009, Policenauts fue revelado al mundo entero: Michael Sawyer, un fan del creador japonés que había recogido el testigo del proyecto de traducción del juego, publicaba una versión totalmente jugable de Policenauts para Playstation. Ahora era posible jugar la aventura de los policías espaciales; el juego de Kojima por fin estaba traducido al inglés.

Policenauts es un juego con historia, ya no sólo la que el juego cuenta – que es en realidad absorbente y adictiva, muy en la línea de Kojima – sino también la que le ha llevado a convertirse en un juego de culto por su dificil acceso. El juego de Kojima fue una incógnita para quien no fuera japonés durante años, un periodo en el que nunca creímos que podríamos disfrutarlo como merecía realmente. Quien se acerque a él encontrará un juego Made in Kojima, que sin ser una maravilla a nivel de guion acaba por enganchar al jugador a la fuerza. Su historia es su principal valor, algo que no debería sorprender a nadie que conozca mínimamente a Kojima y su obra. Esta space opera es una buena oportunidad para abrazar de nuevo a Kojima-san, especialmente los que piensan que “antes molaba” y que ahora es un jeta que solo sirve de fachada para el departamento de Marketing de Konami.

No les dejaré con la duda: no llega al nivel de Snatcher (no se pierdan el gran texto de Retromaquinitas sobre el juego), quizá su juego más desvergonzado e interesante para su estudio en sus homenajes cinéfilos, pero eso no quita para que Policenauts sea un desarrollo sencillo, ideal para profundizar en la obra del autor y sus referencias cinematográficas. Es más película que juego, pero a estas alturas no debería sorprenderles nada de lo que haga – o haya hecho, como es el caso – Kojima en este sentido. Les podrá gustar más o menos, pero reconozcan que Hideo no engaña a nadie. Recuerden que su cuerpo es un 70% cine y que Policenauts es un 100% Kojima. Avisados quedan.

Policenauts

Ricardo Suárez

Psicólogo especializado en tecnología y seguridad que se gana la vida hablando sin parar. Aficionado a los videojuegos y a cualquier cosa que implique pura y sencilla competición. Colaborador ocasional en Spherasports.com y Jot Down Spain. Siempre lleva traje.

  1. Gran-Hero

    Simplemente comentar que traduccionestiovictor está realizando una traducción al castellano. Estoy deseando de que salga para probar este grandioso juego. Con el análisis me habéis metido más las ganas de probarlo.

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  2. Musedoom

    Yo no soy un seguidor de Kojima pero gustandome como me gustan las aventuras si que me pica la curiosidad por Policenauts, jeje.

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  3. Rafael Urbán

    La traducción en español latino corrió por parte de Artemio Urbina y su equipo.

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