Entrevista a Daniel Canales, Presidente de AUIC (RetroMadrid)

De pequeña reunión de usuarios a asociación de referencia en el panorama retro nacional para organizar, año tras año, el festival de retroinformática clásica mas importante del país. Hablamos de AUIC (Asociación de Usuarios de Informática Clásica), organizadores de distintas ferias, festivales y encuentros de usuarios a lo largo del país, capaces de reunir  a un gran número de fanáticos con un nexo en común: su pasión por la cultura retro en lo que al videojuego se refiere. Hace un mes charlamos con su actual presidente, Daniel Canales, para conocer mejor cómo funciona esta asocación, cuáles son sus problemas y preocupaciones actuales y sobre todo averiguar, después de lo acontecido en los últimos años, qué futuro tienen planeado para el que ha sido su festival franquicia, RetroMadrid.

Fotografía de Chuso M. Montero, edición fotográfica de Ricardo Lázaro.

ASOCIACIONES DE USUARIOS

Presidente de la Asociación de Usuarios de Informática Clásica suena a cargo importante. ¿Lo es?

En realidad lo de ser presidente es algo que tampoco tiene demasiada importancia en nuestra Asociación. Lo ideal hubiera sido que a esta entrevista hubieran venido más personas del equipo de trabajo, como el secretario, el tesorero… Nosotros creemos más en el potencial del equipo que en el de las personas de manera individual. Pero alguien tiene que ser el presidente, eso está claro, y ese en este momento soy yo. Lo soy de manera electa desde hace un año.

¿Cuánto tiempo llevas colaborando con la AUIC?

Me hice socio a partir del 2010, después de conocer en persona RetroMadrid 2009. Una buena amiga me invitó a la feria porque sabía que me iba a gustar. A mí esto me sonaba a gente cacharreando con ordenadores antiguos, me provocaba curiosidad porque de pequeño yo había tenido ordenadores y había jugado bastante con ellos, así que fui por curiosidad y lo que me encontré me encantó.

¿Qué descubriste allí?

Pues recuerdo ver a mucha gente alrededor de muchas máquinas que habían marcado mi infancia. No me podía creer que no hubiera conocido aquello mucho antes. Llevaba tiempo sin disfrutar de todo aquello, de la escena retro, pero la feria despertó de nuevo mi interés. Conocer RetroMadrid fue una felicidad absoluta.

Y entonces te apuntaste.

Pues no en ese momento, la verdad. Acabé formando parte de AUIC de una manera algo más enrevesada. Cuando conocí RetroMadrid conecté con el niño que había sido, la feria me hizo recordar algo que ya había olvidado, la de veces había repetido de pequeño “yo de mayor quiero hacer videojuegos”. Así que lo que hice fue apuntarme al Máster de videojuegos de la Universidad Complutense de Madrid. Yo era informático, había acabado la carrera pero aún no había empezado a trabajar, solo había sido becario en temas de mantenimiento web. RetroMadrid despertó mi interés por hacer videojuegos y curiosamente la edición de RetroMadrid de 2010 se hizo en la facultad donde estudiaba el Máster, en la Complutense. Preguntaron a la gente del Máster si queríamos ayudar, ser voluntarios, y claro, yo me apunté. Ahí fue cuando me hice socio, parecía que el destino quería que acabáramos juntos, la AUIC y yo. Era como saldar una deuda con ellos, una forma de expresar mi gratitud. Comencé a conocer mejor los grupos y desde entonces aquí sigo.

Hablas de grupos porque la AUIC la conforman en realidad diversos grupos de usuarios de distintos sistemas, ¿verdad?

Eso es. AUIC nace en 2006 con un nombre ad-hoc, lo hace para dar soporte a la incipiente RetroMadrid, entonces llamada MadriSX & Retro. La entonces Asociación MadriSX.org nace para ser un soporte legal, sin ánimo de lucro, capaz de organizar un evento cuyo potencial y crecimiento aún era difícil de intuir en aquel entonces. Pero el origen de todo es anterior. Hace 21 años una agrupación llamada MSX Power Replay decide hacer las primeras reuniones de usuarios de MSX en la capital. Buscaban algo similar a lo que se hacía en las reuniones de Barcelona, un lugar donde el ordenador MSX tiene muchos seguidores. Se intenta organizar algo similar en Madrid para que la gente que continúa en la escena no se tenga que desplazar necesariamente hasta Barcelona para disfrutar de esa afición. Así nació MadriSX, que fue una creación de Rafa Corrales junto con los dos programadores de MSX del grupo Majara Soft, Manuel Varela y Jesús Gómez. Rafa fue quien puso los primeros raíles para que avanzara esta locomotora. Con tan sólo 15 años buscó un local para el encuentro, donde se empezaron a hacer reuniones de usuarios anuales de MSX desde 1995 hasta el año 2004, momento en el que se empieza a hablar de MadriSX & Retro.

¿Por qué se produce ese cambio y qué implicaba?

Antes hubiera dicho que fue porque las reuniones eran más grandes y atraían a mucha gente con intereses más amplios que el MSX, pero me explicaron que a principios de los 2000 hubo una crisis en el mundillo del MSX y las reuniones de usuarios de Madrid y Barcelona empezaron a estar de capa caída. El punto de inflexión fue la llegada de los coleccionistas de manos de Miguel Durán, coleccionista apasionado que llega a una controvertida MadriSX 2001. Los coleccionistas transmitieron su pasión a los organizadores de la MadriSX y ya en 2002, estrenando como sede un centro cultural del barrio madrileño del Batán, El Greco, se decide mantener un área de coleccionismo en la feria. Un lamentable acto de vandalismo en el que se cargaron a un Spectrum +2 a patadas retrasó los planes de abrir definitivamente la MadriSX al retro, cosa que ocurrió finalmente en el año 2004.

¿Qué cosas se hacían en aquellas primeras reuniones de MadriSX?

Yo solo he estado presente en una, que fue la del 20 aniversario. Lo anterior lo he visto en videos y fotos. Había mucha gente, muchas maquinas, juegos, personas dedicadas a arreglar  tu MSX estropeado… También se enseñaban juegos recién sacados, homebrew. En realidad se hacía de todo, todo lo que había alrededor de las máquinas estaba recogido allí. MSX fue un sistema maltratado en el país, casi todo lo bueno había que traerlo de Japón. Esas reuniones hacían que la gente hiciera piña y se fomentaba el amor por esa máquina. Ahora todo parece más sencillo pero antes no había Internet, todo se tenía que hacer mediante contactos, conociendo a gente que podía hacer pedidos a Japón, que conocía a otra gente… Por tanto estas reuniones tenían todo el sentido del mundo, además de mucho mérito.

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¿Qué implicó el cambio de formato y la creación de RetroMadrid?

Lo principal fue crear la Asociación que auspiciara lo que iba a ser RetroMadrid. Para las MadriSX & Retro existía un simple club que no podía dar soporte humano y legal a un fenómeno creciente.

¿Por qué es necesario crear una asociación?

La asociación te permite ciertas cosas que si vas por libre no puedes ni hacer ni conseguir. Es un formato legal suficiente que te permite plantear proyectos, hablar con gente de las áreas de gobierno competentes, pensar en grande. Lo que en realidad se busca en nuestro caso es convertirse en un ente jurídico para poder organizar  eventos culturales sin ánimo de lucro.

¿Pero por qué no montar una empresa, por ejemplo?

Básicamente porque lo que buscaba MadriSX.org era aglutinar los esfuerzos de agrupaciones de entusiastas y carece de sentido montar una empresa para ese objetivo. Hoy día puedes preguntar a cualquier grupo o persona de la escena y más o menos habrán estado alguna vez relacionados o incluso integrados en la actual AUIC. La AUIC es en esencia escena, es gente que ama su afición ante todo.

¿El ayuntamiento de Madrid ayuda en este tipo de iniciativas?

Con que no molesten demasiado nos vale [Risas]. Cuando aún no pertenecía a la AUIC pensaba que RetroMadrid era una iniciativa conjunta entre la Asociación y el Ayuntamiento, pero no es así. Necesitas contar con ellos para organizar todo lo referente al espacio donde se desarrollará la feria y hacerlo todo de la mejor manera posible. Quien de verdad ayuda son los patrocinadores, empresas que apoyan el evento económicamente, como por ejemplo GAME. Su director general Pablo Crespo es socio de honor de AUIC.  También nos ayudó bastante Nintendo España. El año del aniversario de Super Mario Bros nos dejaron disfraces de Mario y Luigi y los voluntarios de la feria íbamos disfrazados así. También ayudaron a tematizar la feria, que por entonces se transformó en un festival donde nuestro compañero Jesús Fabre aportó mucho en el aspecto artístico y familiar de una RetroMadrid que quería ser cada vez más inclusiva.

¿Esto cuesta dinero a AUIC, a los socios?

No tenemos cuotas. Los socios pagan solamente cinco euros el día que entran en la Asociación, es algo simbólico. Sin embargo hemos contado siempre con un buen trabajo de tesorería y no hemos tenido problema con los gastos. Hay que tener en cuenta que las primeras RetroMadrid que se organizaron no tenían un coste elevado, así que con los patrocinios que encontrábamos teníamos más que suficiente para sufragar los gastos de la feria. Tampoco se cobraba entrada como tal, como mucho se organizaba una rifa a favor de la Asociación, poco más.

RetroMadrid se convierte en un referente en la escena retro nacional. ¿A qué se debe?

Se debe a que antes de  la primera MadriSX & Retro, celebrada en 2004, no se hacía una feria dedicada al retro en ningún otro lugar de España. Si es importante destacar que casi en paralelo a nosotros nacieron otras ferias como RetroEuskal Bilbao, que apareció en 2004 o  la RetroAcción, que es de 2006. A partir de aquí empiezan a aparecer muchas ferias en otras ciudades buscando tener algo similar a lo que hacíamos aquí en Madrid, como por ejemplo RetroCoruña 2009, que fue de las primeras ferias hermanas y estaba a cargo de Sergio Modia, nuestro anterior presidente . A la gente le encantaba ese formato de feria, el poder conocer en persona a gente con la que hablaba todo el año por Internet y a otros que no conocía de nada y que desde ese momento se convertían casi en amigos.

¿Pero por qué las anteriores MadriSX & Retro no consiguieron esa relevancia que RetroMadrid sí consiguió a las primeras de cambio?

Aparte del tamaño de la feria, que atrae a muchas más personas, lo que ocurría era que MadriSX y luego MadriSX & Retro eran formatos más a puerta cerrada. El que iba a estas ferias sabía a lo que iba, sabía de qué se hablaba, y aunque no era una feria para curiosos poco a poco cada vez venían más. Rafa Corrales me confesó una vez que no se buscaba ese crecimiento pero la realidad nos obligó a hacer algo más inclusivo cuya denominación así lo reflejara. Se organizaban eventos pequeños en espacios cerrados y sin necesidad de financiación, pero la gente de la junta directiva empieza a entender el contexto divulgativo que tiene todo aquello que se había creado, ven que tiene un potencial tremendo de puertas para afuera, llegando a más gente. Ahí se ven las dos vertientes, la de la gente de la Asociación que quiere que ese fenómeno se convierta en algo grande, que quiere divulgar, dar a conocer el libro que ha escrito, que quiere enseñar el juego homebrew que ha hecho, el que quiere usar la feria como plataforma para enseñar su trabajo… y luego está la gente poco aperturista que prefiere seguir manteniendo las cosas como se hacían, que quiere potenciar sus proyectos pero con un gran filtro de entrada que evite que vengan tropecientosmil chavales que piensan que aquello es la Madrid Games Week y que lo toquetean todo.

Creo que está claro quien ganó.

Cuando se crea RetroMadrid nace con el espíritu de ser una feria más abierta. RetroMadrid es una feria de networking, tiene que servir para conocer gente, hacer contactos, descubrir proyectos… por eso cuanta más gente pueda incluir, mejor.

¿La decisión que se tomó fue la correcta, ahora que se puede analizar a toro pasado?

Creo que sí, pero de igual forma yo entiendo ambos puntos de vista. Yo siempre me he mojado, y he defendido una feria más global porque aunque sus motivos son muy respetables, creo que un modelo muy endogámico no haría que RetroMadrid o AUIC avanzaran. La virtud estará seguramente en el equilibrio, pero es difícil contentar a todos. Y esto lo digo porque cuando ves a gente que va a un stand no comercial de una feria, donde alguien está enseñando una demo que ha hecho para no sé qué ordenador y preguntan cuánto cuesta este ordenador… pues mira, ahí eres capaz de entenderlo todo.

Sin embargo parece que ese aperturismo se ha acabado traduciendo en un modelo comercial aprovechando el tirón del retro. ¿Es RetroMadrid un mercadillo?

No es así. Es cierto que ahora tiene un fuerte cariz comercial, pero no al 100%. Si tuviera que balancearlo, diría por ser justos que la última RetroMadrid que se hizo, la de 2014, era un 70% divulgación y un 30% comercio. En las últimas ediciones han primado las charlas, presentaciones, conciertos por encima de los stands de venta. Es más, la AUIC ha sido pionera en derivar ingresos del comercio a los expositores no comerciales.

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¿Por qué introducir esa exposición comercial en la feria? ¿Qué ventajas os ha traído?

Hasta 2010 no existía el concepto tienda y la financiación llegaba de maneras variopintas, básicamente vía patrocinios. En 2012 es cuando realmente aparecen las tiendas y decidimos introducir el sistema actual cuyo remate dimos definitivamente en 2014 con la adopción de incentivos a la exposición. La razón de que se monte RetroMadrid los años que se ha organizado no ha sido nunca lo comercial, pero la realidad es que lo comercial es algo muy importante y que en el fondo lo sustenta todo.

¿Y cuál es el modelo? ¿Qué se cobra a los expositores comerciales?

Íbamos a comisión de lo que hayan vendido. Se pagaba algo ridículo por poner cada mesa y después se cobraba el porcentaje de ventas acordado en relación al a caja que se hubiera hecho. Es un modelo peligroso.

Y tanto, porque ¿cómo controlas tú eso?

De ninguna forma. Cuentas con la buena voluntad de la gente. Sabemos que hay gente que nos ha engañado, hay gente que no tiene esa buena fe que hace falta en un acuerdo así. No decimos nada porque no ha lugar, por eso nuestra idea sería alejarnos un poquito del modelo de expositores comerciales, y eso que todos tenemos colecciones y nos gusta comprar algo de vez en cuando para llevarnos a casa. La idea está clara: si algo se tiene que quedar atrás será la vertiente comercial, y prevalecerá la divulgativa porque es nuestra razón de ser, y habiendo a día de hoy tantas alternativas, no es necesario que derivemos tiempo y esfuerzo a las tiendas.

Sin embargo hay mucha gente que piensa al contrario, que cree que lo comercial prevalece frente a lo divulgativo en lo que a RetroMadrid se refiere. ¿Qué le responderías a esa gente?

Yo no creo que sea tan difícil de entender que somos una asociación sin ánimo de lucro, la verdad, pero es cierto que nos cuesta bastante defendernos de las críticas que nos lanzan, diciendo que RetroMadrid es un mercadillo comercial y que nos sacamos una pasta haciendo esto, porque ninguna de las dos cosas es verdad. Sin ir más lejos, el otro día estaba viendo un programa en el que se debatía sobre eventos retro y hablaban muy mal de RetroMadrid. Su discurso prácticamente rezumaba de la idea de que RetroMadrid es un modelo comercial que pretende vivir del retro. Todo lo que comentaban dejaba entrever muchas ideas que parten de la más pura ignorancia. Es como si la gente diese por sentado de manera natural que el fin de nuestro evento es convertirlo en una Japan Weekend del retro. Hay mucha ignorancia acerca de lo que somos y de lo que queremos, y a eso añádele toda la mala intención que tienen otros… El último RetroMadrid nos dio un superávit, y el dinero sigue estando ahí a la espera de hacer algo en una asociación, no nos lo hemos repartido entre los que la formamos. Pero bueno, que digan lo que quieran, nosotros estamos tranquilos con nuestro trabajo, y el que tenga dudas siempre puede asociarse. Nos vendrá bien que nos eche una mano, y así seguro que vierte menos críticas. Los que dicen que RetroMadrid murió de éxito por lo de la parte comercial son minoría, hay que tener en cuenta esto también.

Pero AUIC no es sólo RetroMadrid. ¿Qué más hacéis como Asociación?

Cada año va cambiando, depende un poco del apoyo que tengamos de los socios y de en qué cuestiones nos veamos capaces de meternos. Haríamos más cosas si pudiéramos, eso está claro. AUIC se crea para organizar RetroMadrid, de eso no hay duda.

¿Y qué hacéis cuando no hay RetroMadrid, como en estos últimos años?

Además de preparar la siguiente RetroMadrid participamos con otras asociaciones que hacen otras ferias y eventos, especialmente con Parla Bytes. Ahora mismo estamos centrados en organizar encuentros y reuniones de usuarios más pequeñas, como por ejemplo la reciente RunZX de Jaén que impulsó nuestro compañero y vocal Nacho Osete junto al enorme apoyo de nuestro también socio Juanfra Torres que además milita en el conocidísimo portal “El Mundo del Spectrum”, sin olvidar la colaboración de David “Z80user” y servidor.

LA RETROMADRID DE 2014

La última RetroMadrid que organizasteis fue la de 2014. ¿Qué paso allí?

¿Qué no pasó?

Las anteriores también se habían celebrado en Matadero y habían ido bien…

Era un sitio que la Asociación ya tenía entre ceja y ceja desde la época de la RetroMadrid en la Facultad de Informática de la Universidad Complutense. Pensábamos que era ideal para hacer un evento de este tipo y estuvimos peleando con su dirección para conseguirlo. El ya festival se hizo allí a lo largo de tres años.

Quizá 2013 fuera el mejor año para la feria. ¿Coincides en ello?

Creo que sí. La feria de 2013 salió muy bien. Todo fue genial, a excepción del concierto, todo hay que decirlo. Habíamos llevado un combinado de Super Busty Samurai Monkey junto a Crisis Alma, que ahora ya no se llaman así, pero entonces ese era su nombre artístico. El concierto falló pero no por su culpa, sino porque la acústica era muy mala. Fue una feria muy especial porque homenajeamos al videojuego “La Abadía del Crimen” y por tanto a sus autores, Paco Menéndez y Juán Delcán. Tras varios años allanando el camino habíamos convencido a la familia de Paco para que viniera, aunque no estaban muy convencidos porque la muerte de Paco les había afectado mucho y lo cierto es que tampoco le daban realmente importancia a su legado. Cuando vieron toda la gente que había allí, rindiendo homenaje a la obra de Paco Menéndez y su amigo Juan, todo el mundo se emocionó mucho y creo que descubrieron que sí, que su Paco y su Juan hicieron un maravilloso trabajo.

¿Cómo consigue la Asociación feedback para saber cómo ha ido cada feria que organiza?

No hay nada establecido, no pasamos encuestas de calidad. Lo sacamos de las opiniones de la gente en redes sociales, foros… Lo cierto es que se nota en el ambiente, sabes rápidamente si el festival  ha ido bien o mal, sobre todo cuando algo no sale bien, ahí se advierte mejor. Si recibes pocas quejas es que la feria ha ido fenomenal. Eso es lo que hace que te animes a intentar organizar otra al año siguiente. ¿Cómo no lo vas a hacer si ves a toda esa gente que se lo ha pasado tan bien y se van tan contentos?

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Cosa que no pasó en RetroMadrid 2014… 

Pues no, la verdad. La hecatombe empieza días antes de iniciarse la feria. Recuerdo mucha quietud ese año, quizá fuera la calma que precedió a la tormenta. Teníamos muchas cosas chulas preparadas para ese año además de algunas mejoras que Juan Carlos ‘Adonías’, que iba a ser coordinador general de la feria, había negociado. Ibamos a disponer de la Cineteca y de un espacio muy guapo para el concierto, estábamos todos en contacto mediante la lista de correo que teníamos, lo cierto es que estábamos muy ilusionados porque iba a ser la RetroMadrid más grande que se había hecho y queríamos que saliera fenomenal. Pero veinte días antes de que la feria se iniciara, Adonías nos comunicó que por motivos personales tenía que dejar todo aparcado y que no se iba a poder encargar de nada del festival, lo tenía todo encarrilado pero, francamente, sin rematar.

¿Qué hace un coordinador general en una feria de este tipo?

Es un puesto vital en la organización de la feria. El trabajo se reparte por áreas, cada una cuenta con un coordinador que reporta al coordinador general de ese año. Los años anteriores este puesto había sido desempeñado por Rafa Corrales, así que era el primer año que cambiaba de manos. Hasta ese momento todos teníamos claro que se estaba haciendo un muy buen trabajo por parte de Juan Carlos, que se estaba encargando de casi todo. Cuando nos comunicó que no podía seguir con ello a veinte días vista aquello fue la hecatombe, porque no había forma de contactar con él, ni por teléfono, ni por redes sociales, de ninguna forma.

Dejarlo todo en manos de una persona tiene estos riesgos, y parece que lo comprobasteis ese año.

Que te hagan el trabajo y que y tú no hagas nada esta genial, la verdad. Visto así nosotros tuvimos buena parte de la culpa también por dejar tantas cosas en sus manos. De todo se aprende. Pero es que los años anteriores se había hecho de manera similar, aunque con un mejor reparto de las tareas y de la información, y no había pasado nada. Rafa, que había jurado y perjurado que nunca jamás se iba a ocupar de organizar una RetroMadrid porque ya llevaba varias a sus espaldas, y aunque desde 2013 estaba francamente quemado se tuvo que encargar de todo a última hora, cuando aún quedaban muchísimas cosas por hacer.

¿Cosas como qué? Lo digo por concretarlo en tareas.

Desde fuera no se evidencian las tareas del backoffice pero por decir algunas no teníamos cerrados los seguros, ni muchos acuerdos con proveedores, ni el diseño de los premios. Tampoco se habían cerrado algunos patrocinios, en la web había un atasco de noticias tremendo y ni tan siquiera nos dio tiempo a lanzar una nota de prensa, con lo que algunos medios se mosquearon con nosotros por ello.

Pero siendo un buen número de socios en AUIC no se entiende que muchas de esas tareas no se puedan repartir entre varias personas. ¿Por qué no se hace?

El papel de los socios de la AUIC siempre ha estado muy discutido. Tenemos muchos socios que no pueden colaborar con la Asociación, que están porque les gusta ser parte de ella, pero a la hora de la verdad no pueden hacer lo que nos interesa, que es colaborar. En este grupo de gente activa estamos pocos, la verdad. El coste humano y colaborativo que tiene una RetroMadrid es ejemplar en todos los sentidos. El mejor ejemplo que tenemos es el de la RetroMadrid de 2010. Publicamos un artículo resumen de esa feria para que la gente pudiera comprender la complejidad humana y técnica que hay detrás de un evento aparentemente sencillo como RetroMadrid. Leyéndolo hoy se entiende que esto no es tan fácil como parece desde fuera.

¿Y por qué no cobrar una cuota de socio y así contratar a profesionales que organicen la feria?

Pensamos que quien monta un evento como este por dinero lo va a hacer peor que quien lo hace por cariño. Necesitamos lo segundo, implicación y pasión. Es cierto que en su día se barajó esta opción, pero los costes se nos iban por las nubes. Además necesitamos que quien organice estas ferias sepa con quien está tratando. Tenemos todo un ecosistema donde convive gente entusiasta que necesita ser tratada de la forma más personal posible. Como ejemplo tenemos lo que pasó en 2014, cuando dejamos a IFEMA gestionar nuestra marca y nos ocasionaron no pocos problemas y malentendidos con algunos expositores. La evidencia nos dice que RetroMadrid no es profesionalizable.

¿Qué ocurre en esa contrarreloj que se supone son esos siguientes veinte días antes de la RetroMadrid 2014?

Se nos junta todo: el coordinador general no está, queda mucho trabajo por hacer y hay que hacerlo a toda prisa, tenemos muchos menos socios ayudando… y el remate llega el martes de la misma semana en la que se hacía la feria. Recibimos un mensaje algo misterioso de Matadero, necesitan comunicarnos algo. Acudimos a la reunión mi compañero Samuel, actual secretario de la Asociación y yo sin saber a qué íbamos. Nos dicen que el aforo de nuestro espacio asignado en la nave siempre había sido de mil personas pero que debido a lo que había ocurrido con el Madrid Arena el Ayuntamiento de Madrid estaba muy preocupado y había revisado los usos de todos los espacios de Madrid quedando el aforo reducido a menos de la mitad. El aforo del área de  nave 16, la que íbamos a utilizar nosotros iba a ser finalmente de 398 personas y que cuidado, que iban a poner a alguien a controlar la entrada. En ese momento había unas 1.000 entradas ya vendidas, más las que se podrían comprar en la taquilla el día de la feria.

¿Y qué hacéis entonces? Porque imagino que algo intentaríais.

Vamos ipso facto al mismísimo Ayuntamiento a hablar con el área pertinente. Pudimos llevar un informe del arquitecto que había rehabilitado la nave 16 para intentar hacerles ver que aquello era una barbaridad. RetroMadrid es un evento familiar, no una rave como la del Madrid Arena. Nuestro mensaje era claro: si hacían aquello iban a matar nuestro festival. Nos dijeron que nos darían respuesta en breve, y eso fue el jueves en otra reunión a la que acudieron en otros nuestro anterior secretario Alejandro Valdezate para informarse de primera mano a dos días del inicio de RetroMadrid. Y la respuesta fue que no. Nos consta que la por entonces alcaldesa Ana Botella estuvo al corriente de la reunión. El mismo jueves, Matadero nos dio la opción de añadir 800 metros cuadrados al espacio que teníamos, con el fin de aumentar aproximadamente 200 personas de aforo. Aunque insuficiente, esta medida nos tranquilizó en gran medida.

¿Cancelar RetroMadrid era una opción? ¿Se valoró?

Era inviable, habría sido como detener un tren en marcha con el cuerpo. Nos habría arrollado y no habría quedado nada de nosotros. Si cancelamos la feria habría sido el final de la AUIC, de eso estoy seguro. Había mucha gente que ya tenía sus billetes de tren, de avión, su reserva en el hotel… teníamos que poner en marcha el festival fuera como fuera.

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Aunque faltaban tres días pudisteis avisar a la gente de lo que se iba a encontrar. ¿Se hizo?

No, no lo llegamos a hacer público, y resultó ser una muy mala decisión. No fue una decisión per se, fue el resultado de pensar que el aumento de espacio podía obrar el milagro y de la falta de consenso interno. Al final no hicimos nada, pero aquello ya era una balsa con millones de agujeros, achicabas el agua pero se seguía hundiendo. Intentamos hacer de todo pero fallamos en muchas cosas. Ahí se evidenció el principal problema que teníamos en la AUIC: no había aun equipo de trabajo como tal. Nos faltaban manos. Es cierto que muchos ayudamos con lo que bien pudimos, incluso metiéndonos en cosas de las que no teníamos ni idea, pero la realidad es que esa no es forma de trabajar.

¿Y qué fue lo que la gente se acabó encontrando en la feria el día de apertura?

El principal problema estaba en la cola para entrar a la nave. La gente que estaba dentro de la nave no salía porque si lo hacía sabía que ya no entraba y por tanto la cola era larguísima. Esta fue la consecuencia del recorte de aforo al que nos vimos sometidos. Todos los días de que duró la feria tuvimos visita de la Policía para controlar este tema, el del aforo, así que se respetó a rajatabla. La cola para entrar en la calle era inmensa, y dentro había tanto espacio que la gente podía haber bailado breakdance, todos a la vez, que nadie se habría ni tocado. Era vergonzoso ver tan poca gente dentro. Además de la zona que nos habían habilitado en la nave 16, Matadero nos propuso el mismo sábado usar la zona de Intermediae. Consideramos mover las tiendas allí, pero la idea no nos ayudó, sino al revés, porque algunos expositores comerciales no querían moverse debido a que ya tenían montado todo, y aunque hubo gente que sí colaboró y se esforzaron por ayudarnos, los que se movieron acabaron yendo a una zona peor y lejos de los visitantes, como se comprobó al final. Fue un desastre en ese sentido también.

¿Pero cómo salió la feria en realidad? ¿Cuál es tu opinión?

Siendo justos salió mejor de lo que esperábamos. Igual es que estábamos ya en plan catastrofista y nos temíamos lo peor de lo peor. Sabíamos que iba a ser un desastre, pero cuando la cosa se estabilizó, cuando ya no había tantas colas, cuando pasó el sábado por la mañana que es el momento más complicado, lo cierto es que el festival estuvo muy bien. La gente que pudo ir en un momento bueno, o que asistió a las charlas y presentaciones en la Cineteca lo disfrutó mucho, la verdad. Luego están las cosas que pasan en todas las ferias, las cosas del directo, que se suele decir. La charla de Hobby Consolas se alargó más de lo que estaba programado así que tuvimos que recortar el tiempo de las siguientes ponencias para encajar la agenda. Víctor Ruiz que se suponía iba a hablar de los juegos de la época acabo hablando de sus gafas de realidad virtual, que no era lo que ponía en el programa… Son las cosas que pasan habitualmente en este tipo de eventos, nada especial.

¿Y cómo lo pasasteis vosotros esos dos días?

Fatal, te lo puedo asegurar. Yo he participado en la organización de ferias en las que lógicamente no disfruto como el que va de asistente, porque estoy trabajando, pero me lo acabo pasando genial de igual forma. Eso no me pasó en aquella RetroMadrid. La prueba está en algunos de los videos de la feria que se colgaron en YouTube a las semanas. Ahí muchos pudimos vernos con cara de desesperados, intentando ayudar a la gente como podíamos, hablando con ellos, calmando los ánimos… Ese año yo vi llorar a Rafa Corrales, y a más integrantes de AUIC. Nos vimos como pocas veces nos habíamos visto, sobrepasados totalmente por los acontecimientos. Cuando lo pienso me imagino a un chico en la escuela haciendo la representación del colegio mientras el escenario se desmoronaba detrás de él. Así me sentí yo.

¿No hubo ni un momento bueno en esos días?

El concierto de 3 Bit Band, el grupo de Gryzor87, con la colaboración de Locomalito, fue quizá nuestro momento de desahogo.

¿Qué críticas recibisteis sobre el evento? ¿Qué es lo que más recuerdas sobre aquello?

Hubo críticas positivas, pero muchas negativas, como esperábamos. El problema es que, como pasa casi siempre, las negativas fueron muy sonadas. Algunas nos dolieron mucho, como la del YouTuber ese que nos comparaba con un bocadillo. Hizo varios videos yendo a la feria y se nos ha hecho tristemente famoso porque nos compara con un bocadillo barato. Vomitó muchos improperios, algunos merecidos, pero la mayoría no, eran del todo injustos. Pero bueno, ese es un caso aislado. La gente protestó porque había pagado cinco euros por una entrada que no podía usar hasta la tarde y nos pedían hasta la hoja de reclamaciones y todo. Que sí, que estaban en su derecho, pero si lo ves con perspectiva, hombre, llama la atención poner una queja formal por esa cantidad, creo yo. El precio de la entrada se había doblado de un año a otro, creo que eso también afectó bastante. También recuerdo muchas críticas por el tema del aparcamiento. La gente que tenía que ir a pagar la zona azul o verde, donde hubiera dejado el coche, porque el sábado por la mañana hay que pagar, y si se iba de la cola para que no le multaran perdía su sitio. Ojalá hubieran existido ya entonces esas apps de pago por el móvil.

¿Y qué pasó después de la feria? Imagino que seríais vosotros los que empezaríais con las quejas a quien correspondiera.

Sí, claro. Incluso le llegamos a entregar en mano a la alcaldesa en aquel entonces, Ana Botella, una carta de queja de la AUIC por lo ocurrido en aquella RetroMadrid. Fue durante una rueda de prensa a la que nos invitaron curiosamente poco después de este desastre.

¿Os respondieron?

Pues sí, pero no era más que el típico “lo siento mucho, no volverá a ocurrir”. Lo cierto es que ocurrió con otros eventos y sigue ocurriendo en la actualidad.

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En 2015 se organiza otra feria, algo distinto. Hablo de RetroMadrid Days. ¿La auspiciáis vosotros, verdad? 

Claro, si no, no se podría haber llamado RetroMadrid. La marca RetroMadrid es de la AUIC. La organizaron el tándem AUIC – Emere formado por Alejandro Valdezate, Guillermo Andradas, Eduardo Sopena  y Juan Carlos ‘Adonías’. Se hizo en un centro comercial de Torrejón de Ardoz. El centro quería hacer algo relacionado con videojuegos para atraer gente y querían que se llamara RetroMadrid. Se discutió en la Asociación, ya que lo que se pretendía organizar no era una RetroMadrid como tal, no queríamos llevar a nadie a engaños y menos después de lo del año anterior, así que nos inventamos lo de Days para diferenciarlo.

¿Y qué tal salió aquello?

Podía haber sido el inicio de una saga de nuevos eventos, pero de momento se quedó ahí. Yo no estuve implicado en esa ocasión porque tenía un tema personal. El sitio era demasiado grande y se preparó todo con muy poco tiempo. Aun así no estuvo nada mal y la gente se fue contenta porque a fin de cuentas iban a algo relacionado con RetroMadrid un año más, pero nosotros no acabamos del todo satisfechos. Ahora bien, se hicieron cosas chulas. Andrés Samudio presentó su libro sobre “La Diosa de Cozumel”, aunque todavía no estaba a la venta y tuvimos la visita de Chris Smith para presentar el ZX Spectrum Vega. Se organizó una reunión para ver si el Vega podría contar con las licencias de juegos hechos en España, una comida de networking a la que asistió Victor Ruiz de Dinamic, Rafa Gómez de Topo, Paco Suarez, Alfonso Azpiri, Andrés Samudio y Chris Smith para ver si podían llegar a acuerdos comerciales.

Y también hicisteis RetroSanabria 2015. ¿Cómo surge esa idea?

Un socio y actual vicepresidente, Antonio Rodríguez,  tuvo la idea de organizar una reunión de socios en Sanabria, en una preciosa casa rural. Los que fuimos nos llevamos nuestros ordenadores, cacharreamos con ellos, lo pasamos muy bien en un ambiente muy reducido, porque la verdad es que fue poca gente. La idea era volver a rememorar la esencia de las primeras RetroMadrid, volver a ilusionarnos con este proyecto después de todas las desilusiones que nos habíamos llevado en el último año.  Y es que una RU (una reunión de usuarios) va sola, juntas a cuatro a los que les gusta una cosa y todos se lo pasan genial sin mayor problema. Salió tan bien que este año hemos repetido.

Recientemente se ha organizado la feria Gamergy en Madrid. Se ha sabido que os propusieron organizar RetroMadrid de manera conjunta con ellos. ¿Por qué no se hizo? En vista del éxito que ha tenido esta convocatoria, ¿creéis que habéis acertado o que os habéis equivocado al rechazar la colaboración?

Mantuvimos una reunión con los chicos de Gamergy hace más de un año y nos gustó mucho la propuesta que nos hicieron. En aquella reunión estuvimos convocados Alejandro Valdezate, Guillermo Andradas, Rafael Corrales y yo, y encontramos personas muy entusiastas que lamentaban que no se fuese a celebrar RetroMadrid, ofreciéndonos un espacio en su evento. En aquel momento todavía existía la perspectiva de preparar la RetroMadrid 2016 y no habíamos celebrado aún ni RetroMadrid Days ni RetroSanabria. Al final agradecimos la iniciativa, pero tuvimos que declinar porque no lo veíamos, pensamos que participar en un evento de esas características era mezclar conceptos muy diferentes y que, pese a que no había funcionado mal con las anteriores ferias GameFest, iba a generar estrés, impidiéndonos ofrecer la experiencia que estábamos buscando. Supongo que en parte todavía teníamos muy reciente la RetroMadrid 2014. Si tras ese año sabático hubiésemos mantenido esa misma reunión, la respuesta habría sido distinta. Sencillamente no era el momento.

¿Entonces no habrá RetroMadrid en 2016?

Sí, pero no como en sus últimas ediciones. Montar una RetroMadrid es un trabajo muy grande y sin un buen equipo y mucho compromiso por parte de la gente es algo imposible de hacer. Todo el proceso quema mucho. Esto es como las fallas, acabas una y al día siguiente ya estas preparando la del año próximo. A mediados de este año se hizo una votación para decidir si se organizaba un festival como el de años anteriores, y se decidió que no. Pese a que teníamos un espacio gratuito para hacerlo y además estábamos ilusionados con el proyecto al final consideramos que no teníamos tiempo material y equipo humano para organizarlo. Sin embargo, y esto es bastante reciente, hemos llegado a un acuerdo para crear una zona exclusiva de RetroMadrid en la Madrid Gaming Experience a finales de octubre de este año.

¿Y qué ha cambiado para que finalmente sí haya Retromadrid en 2016?

Gracias a la mediación y patrocinio de GAME contaremos por fin con el espacio y medios suficientes. La verdad es que todo esto es el resultado de una serie de acontecimientos que han propiciado la decisión que hemos tomado finalmente. Ahora bien, el grupo de expositores y actividades que tendrán lugar en la zona RetroMadrid estarán única y exclusivamente dedicados a la divulgación, la escena y el desarrollo homebrew. Queremos recobrar la esencia del evento como fue concebido en su inicio, como una reunión para entusiastas, desarrolladores y preservadores de los sistemas clásicos.

¿Volveremos a ver una RetroMadrid en solitario, como en las últimas ediciones?

Sí, por supuesto, eso que nadie lo dude. Nuestras miras están puestas ya en 2017. Si hay un año que no debería faltar en el calendario de RetroMadrid debería ser ese, porque es el treinta aniversario de La Abadía del Crimen. Y en eso estamos trabajando, a un año vista. Pero lo que necesitamos es apoyo, gente que colabore, así que aquí nos tenéis, con los brazos abiertos a todo aquel que quiera ayudar a hacer esto posible.

¿Volveréis a Matadero?

Aun con todo lo que pasó para nosotros Matadero es el sitio idóneo. Lo que pasa es que creo que quizá no será fácil volver a trabajar con ellos.

¿Demasiadas heridas aún abiertas?

Muchas. Después de todo el guirigay que hubo en 2014 tuvimos una reunión con ellos y supimos que lo del recorte del aforo no se supo una semana antes, sino que se sabía desde enero. Imagino que no nos dijeron nada porque intentaron hacer lo que hicimos nosotros, aguantar hasta el final para ver si encontraban una solución al problema y al ver que no la había decírnoslo cuando ya no tenían más remedio. Cuando esto se supo se dijeron muchas cosas que lo mismo hacen difícil que volvamos a ver una RetroMadrid allí. Pero no nos rendimos, por eso estamos trabajando con Madrid Destino, que es la empresa municipal que gestiona este espacio.

¿No les interesa por lo económico?

Si la feria que organizas es de carácter comercial pagas unos costes muy elevados, eso está claro. Si es algo divulgativo, cultural, Matadero te cede el espacio a un precio muy bueno, del todo asumible. Después se reparte la recaudación de la venta de entradas. En 2014 pasaron por RetroMadrid unas 8.000 personas ese fin de semana, así que consideramos que tiene que ser interesante, al menos en lo económico, para ellos. Pero aun con eso no sé si tenemos sus puertas abiertas para futuro. Si no buscaremos otro sitio y punto. Aun así para eventos con poco soporte económico como el nuestro es complicado mudarse.

¿Que sientes al ver que en otros lugares de España se siguen haciendo ferias como esta sin mayores problemas?

Pues una mezcla de todo, algo de envidia sana pero en el fondo alegría porque el panorama siga vivo, que se mantenga el interés por el retro. No hay competencia entre ferias o ciudades, todos sabemos que cuantas más haya mejor, eso crea tejido y afición, que es lo que necesitamos. AUIC participa en muchas de ellas, como por ejemplo en ParlaBytes, a la que vamos todos los años como expositores. Personalmente siento una gran impotencia al ver que una ciudad como Madrid, que tanto quiere impulsar la cultura, haya ido matando la savia que le daba vida al tejido cultural de la ciudad. Se han vivido años calamitosos, y lo del Madrid Arena ha repercutido muy negativamente en la cultura, por desgracia.

HERMANO BRONY

Después de hacer ese máster de videojuegos, ¿llegaste a trabajar en ello?

Claro. Trabajé en Pyro Studios, en el Pyro post-Commandos, para entendernos. Estaban ya muy centrados en desarrollar juegos para Facebook, buscaban un modelo tipo Zynga. Participé en un juego que se llamaba Sports City. Iba a ser un manager deportivo que se desarrollaba en una ciudad donde todo giraba en torno a los deportes, pero acabó siendo una especie de Farmville con competiciones deportivas. Luego, siguiendo las tendencias de Facebook, lo reconvirtieron en un juego de cartas. Eso fue entre 2010 y 2011. Ahora soy un feliz parado.

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¿Y cómo ves tú a la industria del videojuego actual?

No muy bien, la verdad. La veo estancada, centrada en lo mismo de siempre. Es algo que te dicen en las propias compañías cuando entras a trabajar. Crear formulas nuevas es un riesgo, es mejor no inventar. Las empresas se han vuelto súper conservadoras. Si quieres innovar te tienes que hacer indie, ellos no están para arriesgar. Hay una serie de radiofórmulas, por decirlo de alguna manera, que tienen tanta llegada entre la gente que impiden que haya innovación en el medio, o que se haya reducido a casi nada. Lo peor es que con esto yo considero que el público, los jugadores, se están desculturizando.

Lo de desculturizarte no es tu caso, porque también estás en el mundo de la música. 

Toco el bajo en una formación de rock en castellano, Takun. Aunque los componentes vivimos en Madrid, el grupo tiene origen trujillano y conmigo la sangre del grupo sigue siendo extremeña, dado que soy de Mérida. Aprendí a tocar el bajo tarde, casi con 30 años, y me uní a esta formación cuando buscaban bajista para continuar su andadura. Hacemos lo que llamamos rock ecléctico, en una búsqueda por fluir sin que nuestra música se estanque. Tenemos guitarras limpias, distorsión y muchas influencias, desde The Police a Soundgarden, por decir algunos ejemplos. Ahora estamos trabajando en nuestro primer disco y nuestro primer videoclip después de cuatro años rodando juntos de bolo en bolo.

Y no contento con ser presidente de una asociación, eres vicepresidente de otra.

Soy vicepresidente de Iberbronies, una Asociación de fans de la serie My Little Pony. Todo esto viene de las llamadas Guerras brony que tuvieron lugar en los foros de 4Chan. El lío se inició con un artículo que defendía que las series de hoy en día eran muy pobres y carentes de creatividad, poniendo como ejemplo la nueva generación de My Little Pony. A partir de ahí algunas personas salieron en defensa de esa serie y se armó la de Dios. Los curiosos empezaron a ver capítulos de My Little Pony y empezaron a posicionarse en uno de los bandos, los que amaban la serie, los que la odiaban y los que sencillamente querían trolear a ambas partes. Eso hacía que aquello llamara más la atención, más gente viera la serie… bueno, son las cosas que tienen internet. Se creó un fenómeno mundial, el de los Bronies, que son personas adultas, hombres en su gran mayoría, fans de la serie. Cuando yo empecé a verla me sentía como un chiquillo viendo porno a escondidas en su habitación. Al principio era casi más trabajo de documentación pero al final me descubrí a mí mismo enganchado a la serie. Vamos, que me gusta, y ahora digo sin pudor. Pero ojo, que el armario Brony es un armario del que cuesta salir.

¿Y qué hacéis en esta asociación?

Estamos preparando la segunda edición de la convención Summer Wrap Up Festival, evento del que se puede encontrar mucha información en nuestra página web. Ya sabes, ponies de colores y sorpresas relacionadas con la última generación de las equinas más marketinianas de la historia.

En cuanto a videojuegos, ¿el presidente de la AUIC tiene un sistema preferido o tiene que ser de todos por igual?

Cuando eras pequeño tenías que elegir un sistema, un ordenador, y mi elección fue Amstrad, que era el más bonito y tenía su propio monitor. Era la leche. Yo acabé regalando el mío, teníamos una casa pequeña, el ordenador era un trasto guardado por algún armario y lo acabamos regalando junto con sus juegos. Pude conseguir otro muchos años después, gracias a Rafa Delgado y los compañeros del Grupo de Usuarios de Amstrad. Este, por supuesto, lo conservo.

¿Y cuáles son tus juegos favoritos para Amstrad?

Con estas preguntas hay que tener cuidado con lo que respondes. Da igual, diré los míos aunque alguno me llamara hereje: Viaje al centro de la tierra, Psycho Pig, y el Batman the Movie, el de Ocean. Esos juegos me dejaron roto, me marcaron mucho. El primero es una aventura alucinante, Psycho Pig es uno de los juegos más divertidos a los que he jugado, y Batman tiene una acción y música que te deja con la boca abierta. No te digo más que compuse, a modo de homenaje para Matthew Cannon, una versión de la música de la fase del Batwing.

¿Y algún otro juego para otro sistema u ordenador?

Master of Magic. Es el mejor juego de estrategia para 486 y otro de mis favoritos.

¿Qué opinan los fans de lo retro de los emuladores y de los Everdrive que se han puesto tan de moda?

Ambas son alternativas muy útiles para conocer juegos antiguos a los que no podrías jugar de otra forma. Los Everdrive son un gran invento pero yo personalmente prefiero usar un emulador. Es que lo mío es el purismo al extremo, pienso que usar un Everdrive es hacer trampa de igual forma. Juegas en la maquina original pero no con el juego original. Siempre que me es posible intento jugar al juego original en la máquina original, pero si no puedo uso un emulador y no pasa nada.

¿El presidente de la AUIC juega a juegos actuales o confesar esto es pecado?

Yo sí lo hago, pero es cierto que en la AUIC hay gente que no los juega. Bueno, es que hay gente que ni siquiera juega a videojuegos, ni nuevos ni clásicos, solo le gusta el hardware. Para mí lo que perdura en mi recuerdo es lo que hacía con las maquinas, así que por eso soy muy de videojuegos, y me da igual uno de ahora que uno de hace treinta años, yo juego a todo lo que se me pone por delante.

Parece que se está creando una especie de burbuja con el tema de lo retro. Algo de culpa tenéis en ello las asociaciones como la vuestra, que veneráis lo antiguo. ¿Qué opinas?

¿Te digo la primera palabra que me viene a la cabeza? Obscenidad. Las rarezas del medio hacen que se dispare la especulación y que la gente saque sus peores mañas para conseguir ese título que sabe que vale un buen dinero en el mercado. La nostalgia vende, yo lo entiendo, y a nosotros como Asociación nos favorece que eso genere interés, pero no que suponga un desembolso tan grande para los aficionados. Esto también hace que los eventos sobre informática y retro giren sobre lo comercial, y eso tampoco me gusta.

Pero tú también eres coleccionista…

Yo colecciono de todo, compro muchas cosas pero no busco nada en concreto, y a menos que se me encienda una bombillita y me acuerde de un título concreto, compro lo que encuentro. Busco los juegos que no pagué en su día pero con los que jugué muchísimo, los que tuve, me encantaron y me deshice de ellos, o bien los que no he podido jugar y siempre me han interesado. Yo lo que querría sería que los videojuegos estuvieran en manos de personas que los valoraran y cuidaran, no que acaben en poder de personas que acceden a ellos solo porque pueden hacer un gran desembolso y que no los van a cuidar igual, o porque los quieren para revenderlos posteriormente.

¿Tiene Daniel Canales algún deseo que le gustaría ver cumplido en relación con la AUIC?

Me encantaría que en algún momento pudiéramos hacer un museo español de informática, similar al que hay en Estocolmo o Japón, que recorren la historia del videojuego y de la informática de arriba abajo. Es un proyecto muy tentador pero muy difícil de poner en práctica, porque habría que recoger muchas colecciones  de gente sin sitio o que no es capaz de preservarla como corresponde y hacer un espacio común donde tenerlas todas. Quizá algún día.

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Ricardo Suárez

Psicólogo especializado en tecnología y seguridad que se gana la vida hablando sin parar. Aficionado a los videojuegos y a cualquier cosa que implique pura y sencilla competición. Colaborador ocasional en Spherasports.com y Jot Down Spain. Siempre lleva traje.

  1. Ricardo Suárez

    He tenido la posibilidad de volver a hablar con Daniel Canales esta misma mañana acerca de algunas preguntas que respondió hace un mes y cuyas respuestas han quedado desactualizadas debido a los últimos acontecimientos que conciernen a AUIC. He podido confirmar que finalmente no habrá zona de Retromadrid 2016 en la próxima Madrid Gaming Experiencie de este año. Debido a eso las respuestas de Daniel que hacen referencia a este evento y a una posible feria de Retromadrid 2016 han quedado, por desgracia, totalmente obsoletas.

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  2. Gryzor87

    Muy buena entrevista!
    Daniel y el resto del equipo de RetroMadrid: de corazón me alegro que -aunque fuera durante nuestro concierto- pasarais un buen rato pese a todos los impedimentos que sufristeis en aquella edición. Muchos sabemos que todo lo que pasó no fue por vuestra culpa y lamentamos de verdad toda la frustración y el daño que os hizo. Como dicen que el tiempo lo cura todo, esperemos en el futuro tener una edición de RetroMadrid renovada y con mucha ilusión os digo que el Retro se va a quedar definitivamente como género de videojuegos! Mucho ánimo y un fuerte abrazo!

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    • Daniel Canales

      No imaginas la sensación de terminar aquella horrible jornada, caer rendido en una silla del bar-restaurante de la plaza sin ganas de nada… y de repente ver en la pantalla la selección de música del Out Run. Ahí volví a la vida y salvó mi edición del 2014 de RetroMadrid. Un fuerte abrazo, gracias por tus palabras y por la música, compañero, pase lo que pase, seguiremos mirando hacia adelante sin darle la espalda al pasado.

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  3. Bella

    Excelente entrevista, muy bien detallada.

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